martes, 8 de septiembre de 2009

10 cosas que necesita saber del metabolismo y la dieta

Usted debe tener un amigo o amiga que conoce la fórmula infalible para adelgazar. Pero a pesar del sacrificio y el extenuante trabajo no logra tener el cuerpo de sus sueños con esa técnica.


Para echar más leña al juego, la revista Times publicó un largo material en su web afirmando que la gimnasia no hace perder peso, una vez que muchas personas que se ejercitan acaban exagerando en la alimentación y el producto final es un número en la balanza superior a lo que tenía antes de ejercitarse.
Con todo eso en mente, consultamos el profesor de educación física y consultor pro biótica de suplementos, Fernando Marques y la especialista en tecnología de alimentos, Caroline Capitani para desvelar algunos mitos del metabolismo.

1. La actividad física no va hacerme perder peso
Adelgazar parte de una fórmula matemática básica: gastar más calorías que se consume o consumir menos que gasta. "Tener una actividad física va a ayudar a quemar más calorías, pero lo que generalmente acontece con las personas que comienzan a ejercitarse es que empiezan a sentir hambre y comen más de lo que comían antes.

"Si corre durante el día y come dulce de leche en la noche, no va a ver el resultado", afirma Fernando. Caroline concuerda: "Depende del tipo de actividad física, de la rutina de la persona, de la rutina alimenticia, metabolismo y hábitos en general. No podemos afirmar que una persona que hace actividad física o inicia alguna actividad va a ganar peso".

El secreto es controlar lo que come. Es posible hasta perder peso sin ninguna actividad física, a través de una reeducación alimenticia. Si alguien mantiene que hábitos alimenticios inalterados y comienza a practicar algún deporte, seguramente comenzará a ver una reducción en sus medidas.


2. Las dietas sin carbohidratos hacen perder peso de forma más rápida
En el inicio, sí afirma Caroline. Sin el carbohidrato el organismo necesita generar energía a partir de la grasa y de la proteína. Después de cierto periodo, esos cambios generan compuestos tóxicos, los cuerpos cetónicos, y nuevamente el organismo crea un mecanismo de adaptación y gasta más energía de lo que se debe. Se entra en un estado, donde ya no se pierde peso y vuelve a consumir carbohidratos, se engorda de nuevo.

El eliminar el carbohidrato de las comidas, la persona está alterando su tronco hormonal porque acaba produciendo menos insulina. Cuanto menor sea la presencia de insulina en la sangre mayor la quema de grasa. "El problema es que al eliminar el carbohidrato, el individuo acaba pensando menos y de mal humor, porque justamente el cerebro se alimenta de glucosa", afirma el profesor de educación física, "y aún lo deja con mal hálito". La cuestión aquí no es cortar un grupo alimenticio y sí reducir calorías.


3. Ninguna dieta funciona
La palabra dieta viene del griego y significa modo de vida, día después de día. Si una persona está acostumbrada a una rutina alimenticia por todos los años de su vida y de pronto es obligada a alterarla radicalmente, es muy probable que no consiga seguirla por mucho tiempo.

El gran desafío de los nutricionistas y especialistas en reducción de peso es justamente entender los hábitos de las personas y recomendar lo que debe ser cambiado. O sea, dietas pueden funcionar desde que sean hechas única y exclusivamente para usted.

4. Comer antes de dormir transforma las calorías en grasa
Al dormir nuestro metabolismo se queda bastante reducido, lo que significa que el cuerpo pide menos calorías para quemar y mantener la máquina funcionando. Para alguien que es sedentario, no es recomendable comer demasiado a la noche o seguramente estará acumulando energía extra en forma de grasa.

Pero existen las excepciones, basadas en las ventanas de oportunidad, periodo de 90 a 120 minutos después de actividad física donde el organismo presenta una capacidad extra de absorber nutrientes. O sea, personas que suelen ejercitarse a la noche, pueden comer razonablemente en este periodo sin grandes consecuencias funestas.

Aquellos que están en proceso dietético, gastando más calorías que consumiendo, pueden también consumir carbohidratos a la noche que no va a tener grandes problemas.

Para aquellos que no practican ejercicios, es interesante tener en mente la cuenta del ítem 01. El periodo del día en que andamos con más actividad es en la hora del almuerzo, por lo tanto es preferible arriesgar una carne con papas fritas en ese momento que en la hora de la cena, ya que más calorías van a ser quemadas para soportar el resto del día.


5. Comer más veces al día va a acelerar el metabolismo
Aquí la cuestión no es acelerar el metabolismo y sí entender la dinámica alimenticia. Fernando explica: "las calorías son el combustible para que mantengamos nuestra máquina humana funcionando y los órganos internos son los primeros a utilizar ese recurso, seguido de los músculos. Así, usted gasta calorías en la metabolización y en la digestión de los alimentos. Comer más veces por día es una llave para mantener su trato gastro-intestinal funcionando más veces y así gastar más calorías que si comiera solamente en las tres comidas".

Además de eso, cuanto mayor es el número de comidas, en pequeñas porciones, más adaptamos el organismo para un ritmo diferenciado, afirma Caroline Capitani.


6. El metabolismo se desacelera con la edad
Como citamos en el ítem anterior, la masa muscular consume buena parte de las calorías. Luego, la reducción del metabolismo está directamente conectada a la pérdida de masa muscular. Con la vida sedentaria y confortable que tenemos hoy donde el común de la gente pasa su día sentado, usa ascensor en vez de escalera y camina muy poco, esa pérdida de masa comienza en torno a los 20 años de edad y la demanda calórica disminuye. "Necesitamos cuidarnos a través de ejercicios y alimentación saludable para mantener el metabolismo en alta", recomienda Caroline.


7. Si no como, adelgazo
Claro que sí, pero en poco tiempo sufre el efecto acordeón. "El cuerpo trabaja en base a la ley de la supervivencia. Usted comienza a perder peso cuando no come, después su organismo se adapta para almacenar energía", dice Caroline. "Perder peso es diferente a perder grasa" afirma Fernando.

Para que la grasa sea metabolizada en forma de energía es necesario que dentro de nuestro cuerpo exista una sustancia llamada oxaloacetato, que es proveniente justamente del procesamiento interno del carbohidrato. Así, pequeñas cantidades de carbohidrato acaban provocando poca cantidad de oxaloacetato y la grasa no es quemada. "El cerebro no hallando glucosa, va a recogerla en la proteína y con eso se pierde masa muscular. Consecuentemente la cantidad de calorías que el cuerpo pide en reposo reduce y así por delante", complementa el profesor.


8. Suplementos alimenticios y remedios aceleran el metabolismo
Los suplementos alimenticios son, como el propio nombre dice, complementos de la comidas. O sea, se sustituye uno por otro. En el caso de las personas que quieren mayor musculación, acaban siendo una mano en la rueda para re abastecer el cuerpo.

En el caso de los remedios para adelgazar, el gran problema son los efectos colaterales, ya que afectan el humor, causan irritación e insomnio y en muchos casos, al parar de tomarlos, el apetito renace con fuerza total. Lo mejor es aprender a cerrar la boca y regular lo que come.


9. Beber mucha agua adelgaza más rápido
"La verdad el agua puede disfrazar el hambre por un momento. Pero como no tiene energía, no consigue sobrevivir sólo con agua", afirma Caroline. Tomar agua tiene dos funciones para quienquiera una silueta mejor: la primera es sustituir refrigerantes, jugos, bebidas alcohólicas, etc, en las comidas ya que no posee ninguna caloría. La segunda es mantener su metabolismo saludable.

Una chica de 50 kg necesita en media de dos litros de agua por día. "El riñón tiene un trabajo debe expulsar urea, creatinina y ácido úrico. Él va a hacer eso de cualquier manera. Si tuviera que trabajar con pocos fluidos, va a ahorrar esos líquidos entonces retiene. La persona cuando comienza a tomar más agua, hace que el riñón pase a excretar más y pierda el líquido retenido. Eso se refleja en una pérdida de peso, pero no de grasa", explica Fernando Marques.


10. Existe fórmula mágica para adelgazar
No. Existe buen sentido e individualidad. Fernando Marques, afirma que cuando se habla simplemente adelgazar, el balance calórico es negativo (se gasta más calorías de lo que se consume) es la primera variable a ser observada y el resto es confusión.

Cuando el asunto es pérdida de grasa corporal y aumento de masa muscular, la actividad física y las reacciones endócrinas causadas por todo aquello que se come deben ser observados. No obstante, Caroline Capitani da su fórmula: "la receta infalible es entender que cada uno tiene un metabolismo y un biotipo diferente. Debemos lidiar con nuestro cuerpo y cuidar con una dieta equilibrada, con poca grasa y bastante alimento integral, frutas y verduras. Comer varias veces en pequeñas cantidades y asociar a un ejercicio adecuado".


Terra

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